"El pensamiento claro no nos basta, nos da un mundo usado hasta el agotamiento. Lo que es claro es lo que nos es inmediatamente accesible, pero lo inmediatamente accesible es la simple apariencia de la vida." antonin artaud.
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jueves, 12 de julio de 2012

sobre june jordan






Verónica Zondek

Traductora y poeta*

June Jordan

June Jordan nace en Harlem, New York City, en 1936, hija de inmigrantes africanos. Ha sido una prolífica poeta, activista y ensayista, además de participar activamente en la dirección y producción de filmes y obras teatrales. Apareción en la vida cultural de los Estados Unidos en la década del '60, como activista por la liberación de la mujer, los derechos civiles y el término de la guerra. Estas preocupaciones se han mantenido en sus ensayos y artículos, principalmente en sus libros Civil Wars (1981), On Call (1985) y Technical Difficulties (1992), profundizando además en la situación de países como Nicaragua, Sudáfrica y el Líbano. Tuvo mucho éxito como columnista regular de The Progressive, The Village Voice, The New York Times, The American Poetry Review, The Nation, entre otros periódicos revistas. Ha publicado gran cantidad de poemarios, transformándose, para la crítica americana, en una poeta con alto sentido político del arte y en una voz universal de la poesía. El poema que presentamos aquí, "Poem about my rights" es una muestra de su fino sentido para conjugar poesía y política. June Jordan muere en junio del 2002, en Berkeley, California, víctima de un cáncer.

Poema sobre mis derechos / Poem about my rights1


Incluso esta noche necesito caminar y despejar
mi cabeza en relación a este poema sobre por qué no puedo
salir sin cambiarme de ropa de zapatos
ni la posición de mi cuerpo o la identidad de mi género mi edad
mi status de mujer sola al atardecer/
sola en las calles/ sola no siendo el caso/
el caso es que no puedo hacer lo que quiero
con mi propio cuerpo porque soy del sexo
equivocado de la edad equivocada del color de piel equivocado y
supón que no es aquí en la ciudad sino allá en la playa/
o en la profundidad del bosque y quisiese ir
sola mi alma ahí a divagar sobre Dios/ o
los niños o a pensar sobre el mundo/ todo eso
revelado por las estrellas y el silencio:
no podía ir y no podía pensar y no podía
quedarme ahí
sola
como lo necesito
sólo porque no puedo hacer lo que quiero con mi propio
cuerpo y
quién mierda hizo las cosas así
de este modo
y en Francia dicen que si el tipo penetra
pero no eyacula entonces no me violó
y si después de acuchillarlo si después de los gritos si
después de rogarle al bastardo y si incluso después de darle
con un martillo sobre la cabeza si incluso después de eso él
y sus amigotes me fornican después de eso
entonces yo lo permití y no hubo
ninguna violación porque finalmente entiendes finalmente
me fornicaron porque yo estaba equivocada yo estaba
equivocada nuevamente por ser yo siendo yo donde estaba /equivocada
de ser quién soy
lo que es exactamente como Sudáfrica
penetrando en Namibia penetrando en
Angola y acaso eso significa quiero decir cómo sabes si
Pretoria eyacula cómo es que se reconocerá la evidencia la
prueba de la eyaculación del monster jackboot en Blackland
y si
después de Namibia y si después de Angola y si después de Zimbawe
y si después de que todos mis parientes y mujeres resistan incluso a
la auto-inmolación de las villas y si después de eso
igual perdemos qué van a decir los muchachotes reclamarán
mi aprobación:
Me Logras Seguir: Somos el pueblo equivocado de
la piel equivocada en el continente equivocado y sobre qué
diablos están todos siendo tan razonables
y de acuerdo al Times esta semana
allá por 1966 la C.I.A. decidió que tenían este problema
y el problema era un hombre llamado Nkrumah así es que
lo mataron y antes de eso fue Patrice Lumumba
y antes de eso fue mi padre en los terrenos
de mi escuela de Ivy League y mi padre con miedo
de caminar en dirección a la cafetería porque dijo que
era una equivocación de edad equivocada de piel equivocada de identidad
de género equivocada y estaba pagando mi escolaridad y
antes de eso
era mi padre diciendo que yo estaba equivocada diciendo que
debería haber sido niño porque él quería uno/ un
niño y que debiera haber tenido la piel más clara y
que debiera haber tenido el pelo más liso y que
no debería ser tan amante de los chicos que en cambio yo debería
haber sido uno/un chico y antes de eso
era mi madre implorando por una cirugía plástica para mí
mi nariz y para mis dientes frenillos y diciéndome
que suelte los libros en otras palabras
que pierdan
estoy muy interiorizada de los problemas de la C.I.A.
y los problemas de Sudáfrica y los problemas
de la Corporación Exxon y en general de los problemas
de la América blanca y los problemas de los profesores
y los predicadores y los del F.B.I. y los trabajadores
sociales y mi madre y padre personalmente/estoy muy
interiorizada de los problemas porque los problemas
resultan ser
yo
yo soy la historia de la violación
yo soy la historia del rechazo a quien soy
yo soy la historia de la terrorífica encarcelación de
mí misma
yo soy la historia de los asaltos y la agresión y de ilimitados
ejércitos en contra de todo lo que quiera hacer con mi cabeza
y mi cuerpo y mi alma y
sin importar si se trata de caminar en la noche
o si se trata del amor que siento o
si se trata de la santidad de mi vagina o
de la santidad de mis fronteras nacionales
o la santidad de mis líderes o la santidad
de todos y cada uno de mis deseos
que sé yo de mi personal e idiosincrásico
e indiscutiblemente solo y singular corazón
que he sido violada
porque estoy equivocada, soy del sexo equivocado la edad
equivocada la piel equivocada la nariz equivocada el pelo equivocado la
necesidad equivocada el sueño equivocado la geografía equivocada
el sastre equivocado yo
he sido el significado de la violación
he sido el problema que todos buscan
eliminar a través de la penetración
forzada con o sin la evidencia de mugre y/
pero no confundamos este poema
no es que consienta yo no me entrego así como así
a mi madre a mi padre a mis maestros al
F.B.I. a Sudáfrica a Bedford-Stuy
a Park Avenue a American Airlines a los ociosos
de pene erecto en las esquinas a los rastreros
en autos
no estoy equivocada: Equivocada no es mi nombre
Mi nombre es mío mío mío
y no puedo decirte quién crestas hizo las cosas así
pero sí puedo decirte que de ahora en adelante mi resistencia
mi auto-determinación simple y cotidiana y nocturna
puede muy bien costarte la vida.



Even tonight and I need to take a walk and clear
my head about this poem about why I can't
go out without changing my clothes my shoes
my body posture my gender identity my age
my status as a woman alone in the evening/
alone on the streets/alone not being the point/
the point being that I can't do what I want
to do with my own body because I am the wrong
sex the wrong age the wrong skin and
suppose it was not here in the city but down on the beach/
or far into the woods and I wanted to go
there by myself thinking about God/or thinking
about children or thinking about the world/all of it
disclosed by the stars and the silence:
I could not go and I could not think and I could not
stay there
alone
as I need to be
alone because I can't do what I want to do with my own
body and
who in the hell set things up
like this
and in France they say if the guy penetrates
but does not ejaculate then he did not rape me
and if after stabbing him if after screams if
after begging the bastard and if even after smashing
a hammer to his head if even after that if he
and his buddies fuck me after that
then I consented and there was
no rape because finally you understand finally
they fucked me over because I was
wrong I was wrong again to be me being me where I was/wrong
to be who I am
which is exactly like South Africa
penetrating into Namibia penetrating into
Angola and does that mean I mean how do you know if
Pretoria ejaculates what will the evidence look like the
proof of the monster jackboot ejaculation on Blackland
and if
after Namibia and if after Angola and if after Zimbabwe
and if after all of my kinsmen and women resist even to
self-immolation of the villages and if after that
we lose nevertheless what will the big boys say will they
claim my consent:
Do You Follow Me: We are the wrong people of
the wrong skin on the wrong continent and what
in the hell is everybody being reasonable about
and according to the Times this week
back in 1966 the C.I.A. decided that they had this problem
and the problem was a man named Nkrumah so they
killed him and before that it was Patrice Lumumba
and before that it was my father on the campus
of my Ivy League school and my father afraid
to walk into the cafeteria because he said he
was wrong the wrong age the wrong skin the wrong
gender identity and he was paying my tuition and
before that
it was my father saying I was wrong saying that
I should have been a boy because he wanted one/a
boy and that I should have been lighter skinned and
that I should have had straighter hair and that
I should not be so boy crazy but instead I should
just be one/a boy and before that
it was my mother pleading plastic surgery for
my nose and braces for my teeth and telling me
to let the books loose to let them loose in other
words
I am very familiar with the problems of the C.I.A.
and the problems of South Africa and the problems
of Exxon Corporation and the problems of white
America in general and the problems of the teachers
and the preachers and the F.B.I. and the social
workers and my particular Mom and Dad/I am very
familiar with the problems because the problems
turn out to be
me
I am the history of rape
I am the history of the rejection of who I am
I am the history of the terrorized incarceration of
myself
I am the history of battery assault and limitless
armies against whatever I want to do with my mind
and my body and my soul and
whether it's about walking out at night
or whether it's about the love that I feel or
whether it's about the sanctity of my vagina or
the sanctity of my national boundaries
or the sanctity of my leaders or the sanctity
of each and every desire
that I know from my personal and idiosyncratic
and indisputably single and singular heart
I have been raped
because I have been wrong the wrong sex the wrong age
the wrong skin the wrong nose the wrong hair the
wrong need the wrong dream the wrong geographic
the wrong sartorial I
I have been the meaning of rape
I have been the problem everyone seeks to
eliminate by forced
penetration with or without the evidence of slime and/
but let this be unmistakable this poem
is not consent I do not consent
to my mother to my father to the teachers to
the F.B.I. to South Africa to Bedford-Stuy
to Park Avenue to American Airlines to the hardon
idlers on the corners to the sneaky creeps in
cars
I am not wrong: Wrong is not my name
My name is my own my own my own
and I can't tell you who the hell set things up like this
but I can tell you that from now on my resistance
my simple and daily and nightly self-determination
may very well cost you your life



Notas al pie de página:

* Verónica Zondek, nació en 1953 en Santiago; estudió Historia del Arte en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Ha publicado, en poesía, El Libro de los Valles (2003); Entre Lagartas (1999), Membranza (1995), Peregrina de mí (1993), Vagido (Ii) (1991), El Hueso de la memoria (1988), La Sombra tras el Muro (1985), Entrecielo y Entrelinea (1984). En traducción ha publicado Poemas de Derek Walcott (1994). Se desempeña a la fecha como traductora y miembro del consejo de redacción de la editorial Lom Ediciones de Santiago de Chile.
1. Jordan, June. 2005. "Poem About My Rights". Directed By Desire: The Collected Poems of June Jordan. Port Townsend, WA: Copper Canyon Press.


Para citar este artículo :

Verónica Zondek. 2006 . «June Jordan». Documentos Lingüísticos y Literarios
www.humanidades.uach.cl/documentos_linguisticos/document.php?id=1295 (Dirección Electrónica) 

lunes, 22 de agosto de 2011

desalojos y la ley de reparación histórica...


UNA LEY DE REPARACION HISTORICA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

Hecha la ley, hecho el desalojo
Un informe de la Pastoral Aborigen denunció que la ley no ha sido aplicada y que en más de una ocasión se aprovechó para frenar los reclamos. El relevamiento de tierras se realizó sólo en seis unidades.


Por Darío Aranda

La Ley 26160 fue sancionada en 2006 y publicitada como parte de la “reparación histórica” para los pueblos originarios (freno a los desalojos y censo catastral de territorios indígenas). A casi cinco años de su aprobación: “Existe un muy bajo nivel de ejecución”. Así lo denuncia un informe del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa), que relevó la aplicación de la norma, al señalar que “la ley parece ser usada más para frenar los reclamos indígenas que para reparar el daño que durante más de 200 años sufren los pueblos originarios que habitan el país”. Además remarca la falta de voluntad política para cumplir los derechos de las comunidades indígenas y advierte sobre el aumento de la violencia contra las comunidades.

El 1º de noviembre de 2006 la Cámara de Diputados sancionó la Ley 26160, que prohibió los desalojos de comunidades indígenas durante cuatro años y ordenó relevar, en tres años, las tierras que ocupan los pueblos originarios de todo el país. Por su muy demorada aplicación, fue prorrogada en noviembre de 2009 (Ley 26554).

El informe de Endepa, de 50 páginas, se llama “Advertencia sobre la inejecución de las leyes nacionales de emergencia de la posesión y propiedad comunitaria indígena” y fue presentado ante el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y los distintos bloques políticos del Congreso Nacional.

“Existe un notorio incumplimiento por parte del Estado argentino en relación a la ejecución de las leyes que ordenan la realización de un relevamiento técnico, jurídico, catastral de las tierras que ocupan tradicionalmente las comunidades indígenas”, afirma Endepa y precisa que, a más de cuatro años de aprobada la ley, se “han completado los trabajos correspondientes a sólo seis comunidades en todo el país”.

El informe detalla la situación de cada provincia. En Jujuy se aprobó un monto de 1,9 millones de pesos para relevar 231 comunidades de los pueblos Omaguaca, Atacama, Ocloya, Kolla, Tilián y Guaraní. Se fijó un plazo de ejecución de 15 meses, con inicio el 30 de diciembre de 2008. No se cumplieron los plazos y el Consejo de Participación Indígena (CPI) provincial reclamó por escrito a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia (a cargo del relevamiento).

El 15 de junio de 2010 hubo reunión entre CPI, Secretaría de DDHH e INAI. Se acordó la presentación de 50 “carpetas” (expedientes de relevamiento) para su aprobación. En febrero de 2011, la Secretaría de DDHH reconoció que existían carpetas a “la firma” del presidente del INAI, Daniel Fernández, con una inexplicable “demora en la implementación”.

Salta firmó acuerdos con el INAI por 3,9 millones de pesos para relevar 300 comunidades de nueve pueblos indígenas. Comenzó en diciembre de 2008 y tenía plazo de 24 meses. El 6 de octubre de 2010, dos meses antes de vencer el plazo, un informe oficial del INAI de la Coordinación Legal del Reteci (Relevamiento Territorial) reconoció que “el resultado obtenido fue muy escaso teniendo en cuenta que se presentaron seis carpetas y que tienen serias observaciones técnicas”.

El informe de Endepa sobre Salta también destaca “incumplimientos de los plazos establecidos, reiterados inconvenientes y prolongada inacción”. Alerta una denuncia de técnicos por no haber percibido sus salarios y detalla la existencia de reclamos formales de la organización indígena Qullamarka, y de los pueblos guaraní y wichí.

“En Formosa aún no se ha iniciado la ejecución (del relevamiento)”, denuncia. Detalla que en agosto de 2010 se firmó un convenio de entendimiento entre el INAI y el Instituto de Comunidad Aborígenes de Formosa (ICA), pero fue “rechazado ampliamente por las comunidades por no respetar la Ley 26160” en cuanto a la participación indígena. Precisa que el Consejo de Participación Indígena (CPI), que debiera ser organismo ejecutor del relevamiento, nunca fue elegido por elecciones (fue designado por el gobierno provincial).

Valentín Suárez, representante de la comunidad Riacho de Oro del Pueblo Qom y delegado por el Consejo de Comunidades Originarias (CCO) viajó en enero de 2011 a Buenos Aires y presentó un escrito ante el INAI: “El motivo que me trae es entregar un petitorio para que la situación de nuestras tierras sea regularizada. A algunas comunidades no les han reconocido a sus representantes legales y otras no tienen título de tierras. Si bien la Ley 26160 tiene lindo contenido, el convenio que firmaron los presidentes del ICA y el INAI no lo aceptamos”.

Las irregularidades e incumplimientos se repiten en Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Misiones, Río Negro y Chubut. El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), máximo espacio gubernamental en la materia, no respondió los llamados de Página/12.

A cinco años de sancionada la ley, en Neuquén aún no comenzó el relevamiento. Y se multiplican los desalojos. Dos casos graves resaltados son las comunidades Currumil y Paichil Antriao. “Lamentamos corroborar que no se han logrado frenar los desalojos o desocupaciones judiciales”, advierte el informe y detalla casos en Tucumán (comunidades de la zona de Quilmes, Nogalito y Mollar), Pampa del Indio en Chaco, Los Toldos en Buenos Aires e intentos de desalojos en Santa Rosa Leleque de Chubut (en conflicto con la empresa Benetton).

El informe advierte que la falta de implementación del relevamiento “se convierte en una herramienta para la violación de los derechos indígenas” y denuncia “el crecimiento de la violencia estatal como aparato represivo en los desalojos”. Detalla como casos paradigmáticos las represiones sobre la comunidad qom La Primavera (Formosa) y las diaguitas Las Pailas (Salta) y Chuschagasta (Tucumán). Recuerda los asesinatos de los indígenas Javier Chocobar (12 de octubre de 2009) y Roberto López (23 de noviembre de 2010). Y termina con una interpelación: “Los derechos indígenas también son derechos humanos que se deben respetar”.


FUENTE: PÁGINA 12, sociedad, lunes 22 de agosto de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

sobre etnocidios, "culturicidios", y los qom...

Los qom y la (nueva) decadencia de Occidente



Por Eduardo Grüner *

1 ¿Cuántas historias hay en la Historia? Desde 1492, una sola: se ha naturalizado que la Historia –y ni siquiera toda ella, sino la de las clases dominantes– de la humanidad es la historia de una pequeñísima porción de ella (véase cuánta superficie ocupa Europa en el mapamundi), y la de una concepción, o una “filosofía”, de la historia, que es muy, pero muy reciente (no más de 500 años: para la historia total de la humanidad, como decir hace cinco minutos). Con una típica operación de fetichismo ideológico, esa pequeña parte se ha transformado en el sentido común del todo. En nuestras escuelas secundarias, por ejemplo, se sigue enseñando la “Edad Media” como uno de los grandes períodos de la Historia: los grandes terratenientes y la servidumbre de la gleba, los conflictos de la aristocracia feudal con la monarquía centralizadora, los de esta última con el papado, las cruzadas y las guerras de religión, etcétera. Todas cosas, evidentemente, que no pueden faltar en la formación de un adolescente. Ahora bien: ¿qué diantres puede querer decir todo esto para los bantú del Africa subsahariana, para los chipaya del altiplano boliviano, para los tunguses de la estepa siberiana? Es decir –si continuáramos la lista de todas las sociedades y culturas históricas que no han atravesado aquellos procesos–, de algo así como el 90 por ciento de la humanidad (incluyendo a una buena parte de Europa, especialmente oriental, cuyo “feudalismo” fue radicalmente distinto del de Inglaterra o Francia). En fin, que una pequeñísima porción de esa humanidad, como decíamos, ha logrado construir la “evidencia” de que su historia es la Historia sin más. Esto solía tener un nombre prestigioso, más o menos acuñado por Gramsci: “Hegemonía cultural”. Semejante hegemonía –que afecta nada menos que a toda nuestra mismísima idea de la historia en su conjunto– sólo pudo imponerse gracias a la conquista y la colonización multisecular, que “redondeó” al mundo “bajo la mirada de Occidente” (para citar un famoso título de Joseph Conrad). A esta altura, ya no hace falta seguir argumentando el carácter genocida de esa (bien llamada) “empresa”: un genocidio “objetivo” que es el más gigantesco que haya conocido la historia humana, causando el desastre no sólo de un continente, sino de dos, ya que tal “empresa” incluyó asimismo la catástrofe demográfica de buena parte de Africa mediante la esclavitud. Pero quizá sí sea necesario seguir argumentando las diversas formas en que ello implicó también un no menos gigantesco etnocidio o “culturicidio”. También fueron “colonizadas”, y en muchos casos directamente “desaparecidas”, las otras lógicas históricas, culturales, económicas, políticas, religiosas, artísticas o poéticas que esa diversidad casi infinita de sociedades representaban. Esa primera “globalización” empobreció la variedad civilizatoria con su unificación forzada bajo la lógica hegemónica y bajo el tiempo “homogéneo y vacío” (diría Walter Benjamin) de la expansión mundializada del capital. Como afirma, si bien refiriéndose a la destrucción del politeísmo, Sergio Bergallo, en un notable libro titulado La destrucción de los dioses: “Milenios de sabiduría, de caminos abiertos para el género humano, fueron literalmente sepultados”.

2 Entre esos “caminos abiertos” ahora sepultados estaba, por supuesto, el de los qom/tobas, así como el de cientos y cientos de esos pueblos que, en efecto, estaban ab origem (en el comienzo). Allí había, por ejemplo, mitologías y cosmogonías que no por no responder al logos hoy totalmente tecnificado de la ciencia moderna dejaban de bucear en el sentido de un universo enigmático. Pero también había –porque para ellos formaba parte de una totalidad compleja y diversa pero integral– formas de producción, de cooperación social, de organización política y económica sustantivamente democráticas que incluían un profundo respeto por la tierra y la naturaleza, y que eran desde ya estructuralmente incompatibles con el avance del capital agrario transnacionalizado, de la invasión sojera, de la minería contaminante, de la especulación territorial y financiera global. Tenían que ser sepultadas, y lo fueron. Se perdió así un “modelo”, entre tantos otros posibles, radicalmente alternativo a “lo que hay”. Un modelo que –como explicaba el heterodoxo antropólogo francés Pierre Clastres– no es el de una sociedad sin política, sino el de una sociedad contra la política entendida como el gerenciamiento represivo de los negocios de las clases dominantes; no una sociedad sin “excedente de producción”, sino contra el excedente de producción que implica la mercantilización de todo lo existente y el consumismo desenfrenado. Que se nos entienda bien. No se trata de hacer demagogia romántica, de alucinar un retorno a algún paraíso del “buen salvaje” (que bien puede ser la versión “progre” del etnocentrismo colonial). Pero sí de entender, mediante el “caso” qom, tomándolo como “analizador”, que en nuestro planeta puede haber otras cosas que el “modelo” capitalista/neodesarrollista, que podrá tener algunas ventajas respecto del neoliberalismo conservador más (él sí) “salvaje”, pero que no por eso deja de pertenecer a la misma lógica de destrucción de lo que no se someta a ella. Las comunidades qom –así como tantas otras, insistimos– han perdido la mayor parte de sus tierras, han sido dispersadas, “desterritorializadas” (como gustan decir los “pensadores” posmodernos, creyendo que eso es siempre algo bueno; y quizá lo sea... en París), sus miembros se han visto obligados a “ingresar” al mercado de superexplotación de la fuerza de trabajo. Por la puerta más chica, claro: en general, pasando a formar parte de la ocupación “informal” (una palabra repugnante por su frivolidad: como si se dijera que se visten “informalmente”), es decir fuera del mundo, que todavía está rayana en cerca del 40 por ciento de la fuerza de trabajo. Eso, en el mejor de los casos; en el peor, condenados al hambre, la miseria, la desesperación dentro del (in)mundo. Y, como se ha visto en los últimos meses, al asesinato sumario. Caídos en lo peor de todos los infiernos: tras el despojo, el racismo, y tras este desclasamiento, aún antes de haber entrado a su nueva “clase”, y finalmente la liquidación física. El punto de cruce perfecto entre la “historia” de medio milenio de genocidio y la “modernidad” de la explotación clasista más actual. Lo de los qom no es una anécdota o un conflicto coyuntural: es un símbolo universal.

3 En este diario, en los últimos días, se publicaron dos muy atendibles artículos sobre el problema qom, a cargo de Washington Uranga y de Mempo Giardinelli. Son atendibles, entre otras razones, porque sus autores se declaran simpatizantes, en muchos aspectos, del actual gobierno argentino. Sin embargo, no retroceden ante el imperativo de una dura crítica a las máximas autoridades de ese gobierno por su silencio ante las justísimas demandas qom. Es un rasgo de encomiable consecuencia, o, como se decía en otras épocas, de coraje cívico. Demuestra que un intelectual puede y debe ir más allá de sus adhesiones inmediatas cuando hay que poner el dedo en una llaga dolorosa. Pero me permito, muy humildemente, proponer que hundamos el dedo a fondo. Hasta el codo. Y me temo que entonces tendríamos que decir algo bien antipático y aguafiestas: con cualquier variante del actual “modelo” de acumulación capitalista mundial –y nuestro país sigue estando, con sus peculiaridades, allí, ¿o no?–, el problema qom no tiene solución de fondo posible. Se puede, y se debe, pelear para que las autoridades nacionales los reciban, los escuchen, les den, sí, la razón que ya tienen, les devuelvan sus tierras, lo que fuera. Tal vez, incluso, todo eso se consiga –aunque habrá que luchar muchísimo–. Pero en algún momento nos encontraremos con un paredón infranqueable: en lo inmediato, será con el sistema de alianzas políticas y económicas que esas autoridades no parecen muy dispuestas a romper, incluyendo a alguna gobernación que es por lo menos políticamente responsable de los despojos y las muertes; en lo más mediato, con aquel “modelo” de acumulación que lleva inscriptos constitutivamente estos agujeros negros (el de los qom es sólo uno) que está “por naturaleza” incapacitado para clausurar. La “mancha” qom sobre la 9 de Julio es un corte a los entusiasmos desmesurados y acríticos. Es así. Habrá que hacerse cargo, y extraer las consecuencias que cada cual crea pertinentes.

4 En todo caso, hay una de esas consecuencias que ya no se puede ocultar más: el Occidente capitalista del cual seguimos, con los matices que se quieran, formando parte –no se ha escuchado todavía que el “modelo” contemple la alternativa de lo que Samir Amin llamaba la “desconexión”– está entrando en estado de crisis terminal, como se puede leer todos los días en las noticias europeas o norteamericanas. El colapso económico –que aceleradamente, también todos los días, precipita en la pobreza a las masas más desprotegidas de los imperios– se combina siniestramente con la exacerbación del racismo, frecuentemente homicida, contra la inmigración proveniente de aquellas otras “historias” que esos imperios fagocitaron. Ellos tienen sus propios qom. Mientras tanto, las cosas realmente interesantes, la posibilidad de nuevos “caminos abiertos”, también se está gestando en ese “afuera” de las otras historias, aun con todas sus contradicciones, incertidumbres, brumosidades: en las rebeliones del mundo árabe (que también son, o pueden devenir, rebeliones contra ese Occidente capitalista que durante décadas sostuvo a los déspotas sobre sus barriles de petróleo), o en los esfuerzos latinoamericanos –ante todo de los pueblos, más que de los gobiernos– por interrogar críticamente todo lo que en las últimas décadas parecía no tener vuelta, y por recuperar la multiplicidad de sus historias plurales. Tal vez el camino, alguna vez “abierto”, del Occidente único amo de la Historia haya empezado también a sepultarse, esta vez por sus propias manos. Ojalá –porque no es cuestión de celebrar ningún desastre de manera unilateral e irresponsable– que de ese hundimiento podamos rescatar los caminos que siempre permanecerán abiertos si sabemos recorrerlos a nuestra propia manera: los de Homero, Shakespeare, Miguel Angel o Beethoven, por decir algo. Y de los qom.

* Sociólogo, profesor de Teoría Política (UBA).


FUENTE: PÁGINA 12. SOCIEDAD.Lunes 16 de mayo de 2011.

domingo, 15 de mayo de 2011

laguna naineck, el pueblo de mi familia en formosa



de aquí para allá son nuestras



ña yoli








"doctor tereré"





"acá en formosa está todo bien"




duende de "el palomar"




cinco siglos y todo sigue igual





mirador de aves








"sagrado corazón en vos confío"
















después del incendio








la laguna...







fotografías formoseñas por oscar insfrán, habitante de laguna naineck