"El pensamiento claro no nos basta, nos da un mundo usado hasta el agotamiento. Lo que es claro es lo que nos es inmediatamente accesible, pero lo inmediatamente accesible es la simple apariencia de la vida." antonin artaud.
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viernes, 21 de febrero de 2014

sábado, 6 de octubre de 2012

muestra colectiva en el conventillo verde. con la poeta gabriela botbol. fotografías de daniel burman.



otra muestra colectiva  de artes visuales, en el conventillo verde, en el barrio de la boca.  expuse dos fotografías, una de la serie "clase de butoh"y otra de la serie "ing white". estarán hasta el 20 de octubre. jueves, viernes y sábados de 10 a 17 hs.
en las fotos del amigo  y músico daniel burman, la amiga y poeta gaby botbol.

miércoles, 1 de agosto de 2012

natatoria de gabriela botbol



natatoria


corré rápido y metéte
cien metros
en este topacio

¡es un callado y líquido
topacio!

vas a ver:
la quemazón de pisar firme
se acaba

esparcimiento y ocio
y sus célebres bullicios
(fanfarrias de grititos)
se ahogan en el aire dorado

desde ahí adonde estás
cualquier ruido se desvanece
en lenta resonancia

ahí adonde estás
tus blanquísimas piernas
encandilan a medusas y pulpos
calman y dulcifican
el fulgor de los colores tropicales
ahí adentro
a cien metros del sofoco
tu panza blandita y hermosa
como un chute
como un chutazo de espuma

allá en la orilla
ves a las jóvenes de bronce liberando
pechos tostados con manteca
y cuando espían el móvil del noviezno
lloran mermelada

reíte fuerte

braceá fuerte
buceá hondo
nadá para atrás
nadá mariposa
sos agua viva en el agua natural

ahora que sabés que flotás
tranquila como antes en Ella
hacé la plancha sin miedo
en este raro topacio líquido




gabriela a. botbol
2012- en 'un buen día aparecieron los kiwis'

sábado, 6 de agosto de 2011

enigmática poesía de amor, de gabriela botbol





los amados pedestales de gregorio





busca pies
que le gusten en verano
(no como en neruda
-alabados por ser naves-)

pies que cuando estén ocupados
en llevar los cuerpos femeninos
desarrollen erotismo con sandalias

busca pies
cuyas mujeres
no los hagan vulgares
ni los muevan torpemente

pies desnudos que lo exciten
en piletas playas o veredas
a veces también los busca
en las salas de espera
confines de piernas cruzadas
de medicina expectantes
pero no los encuentra

una que lo quiso
no supo darse cuenta
mostró fotos de un estío
con los pies desperdiciados
enterrados en la arena

a otra en un bar
le pidió que le mostrara
los pies
pero esta no entendió nada
(ay pero che) nada de nada

por fin conoce los de ella
se le redondean –dice-
ideas sobre el amor

sólo podía querer
a una mujer guiada
por pies menudos e inquietos
con deditos que estallaran
al reconocerlos (como lo haría un bebé)
como uvas blancas en su boca

conmoción por sus pies dulces –cuenta-
y por su alma descalza




de 'cuaderno del goyo' (1998


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ir a él





no es fácil
nunca lo ha sido
ir a él

antes
en la prehistoria de él
se lo presentía en una curva
de las vías
pero dónde los rieles
se perdían
el sol ya bajo enceguecía
y la curva
lo escondía de mí.

el sol rojo de verana tarde
el tren de él viniendo sin traerlo
el andén abarrotado
de los que no eran él.

después -ya en la historia-
lo trajo el tren
pudiera ser que él no fuera
pero yo sabía
él era

de entre todas las que había
(sin saber él que yo era ella)
se clavó intenso de ojos
pertrechado en su magma cabellera

y así comenzó el futuro

porque el presente de ir a él
es algo que pasa de largo
permanentemente
como los trenes que no paran en ninguna




de hombre cóndor' (2000)


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ornet mechanical clock





que fuimos cuerdas y clavijas
el mecanismo hizo de nosotros
unas cuantas horas quietas

que el atraso de diez u once minutos
se comió parte de nuestro siempre correctamente
conjugado discurso sobre el pasado

que cuando sonó como un trueno doméstico
la campana del despertador la adrenalina de ambos
nos recordó que permanecíamos despiertos
pero no nos dábamos cuenta

que la disquisición sobre la historia de las colectividades
tuvo su tiempo de lata sus pausas de minutero
que no acallábamos por no oír los ruidos del estómago

que las agujas se dignaron detenerse
en la duración de los gemidos
pero raudas avanzar en los intentos
por llevar la genitalidad al cielo

que la luz acompañó a la máquina
pero nos traicionaron
nos observaron todo el tiempo
y no advertimos la coartada

que hay que llevarlo urgentemente al relojero
porque permitió el momento de decirnos
qué es lo que hay o no hay hacia adelante




de 'cuaderno del profe' (2002)