"El pensamiento claro no nos basta, nos da un mundo usado hasta el agotamiento. Lo que es claro es lo que nos es inmediatamente accesible, pero lo inmediatamente accesible es la simple apariencia de la vida." antonin artaud.
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sábado, 14 de enero de 2012

carmen vasco me dió a leer este poema de juan vasco





Parranda y funeral


Al albañil, al repartidor, al tractorista de Chiriquí,
a la maestra de Aracataca, de Cuzcatlán, de Quilalí,
a los que plantan el henequén, el algodón, el ajonjolí,
al esquilador de Coyaique, al que vende su sangre en Haití,
a los limeños de abajo’ el puente, a los cariocas favelados,
a los villeros de Sarandí,
al trovador de Mayagüez, al pueta de Conchalí,
a los que comen de la olla popular en mi barrio de San Telmo,
porque el hambre ya está aquí.
A los mexicanos que cantan la mañanitas,
a los venezolanos que cantan gavilán pío pío,
a los argentinos que cantan salí lucero salí,
al domador de Tacuarembó, ao pixeiro de Guraparí,
al labriego de Atitlán, al chococué de Ybytymí,
al que ordeña unas cabritas, ñénguere madrugador
las vaquitas son ajenas cantan sus penas,
hacen cuajada, queso de tambo, queso llanero,
queso de mano, quesillo ‘i cabra, queso ‘e
perita y catupirí.
A la dulcera de Vélez, al boyerito de Cebollatí,
al coiguá de Hernandarías, al pastuzo de Pasto,
al cabecita negra de Quimilí,
al que anda por los caseríos, echa mano donde sea,
bebe la caña que hay mientras hay, ésta es
la vida mía velay, chupar y macharse por áhi.
Al cestero de Coco Solito, al porihaú de Ipacaraí,
al manosanta de Santa Rosa de Toay, de Santa Rosa de Agua,
de Santa Rosa de Copán, de San Mateo Ixtatán,
de San Pedro Sula, de San Luis Potosí.
A la telera, la chispasera, la pilandera, la tejedora de Ñanduty,
a los mineros del Cerro Bolívar, de Chuquicamata, de
Diamantina, del Cerrejón, de Potosí.
Al peón del Guayrá, de la Guaira, de Guantánamo,
de Guanajuato, de Guaranda, de Guanabacoa,
de Guanabara, de Guaminí.
A la fabriquera de Quilmes, al enterrador de Tuxla Gutiérrez,
al canoero del Amazonas, del Río Bravo, del Orinoco,
del Paraná, del Magdalena,
del Caroní,
al mecapalero de San Pedro Sula, al heladero de Chalatenango,
de Matagalpa, de Tilarán, de Tonosí.
Al jornalero de Paraguyapoa, de Paraguaná, de Paraguarí,
a los que cortan yerba mate, comen reviro de harina y grasa,
chupan naranjas, trabajan todos, la madre, el padre y
los cunumí.
A todos les pagan cuando les pagan,
lo mismo a usté
lo mismo que a vos
lo mismo que a ti:
Lata de agua para beber,
cocinar, hacer la limpieza,
ir y venir,
bajar y subir,
lata de agua en la cabeza
sobe ao morro e nao se cansa.
Lata de agua para vivir.
Y te cuelgan un vatio en el patio
de haber electricidad.
De no quinqué, farol, candil, candela, luminaria, vela de cebo
malevo, de estearina fina.
Tendrás proteínas si te dan propinas,
la carne de res apenas la ves,
una ñinguita de carne carnita,
lo mismo si es en Maimará o en Boyacá,
lo mismo da si es en Caquetá o en Cumaná,
lo mismo da si es en Humaitá o en Naiguatá;
María Antonia ta muy mala,
tiene la lengua enredá,
cuando come se le quita,
cuando no come le da.
Poquita la carnecita
más bien hay sancocho ‘e güesito,
talcarí de chivo, chanfaina, anticuchos, mondongo con
bastante ají.
De mosquito p’arriba todo es cacería, dijo el cazador:
Cái el piche engordador,
cái el pájaro que trina,
todo bicho que camina
va parar al asador.
Entonces paloma, vizcacha, quirquincho, tatú, cachicamo,
lapa, morrocoy,
pato sirirí.
Menos mal que el maíz es de aquí,
menos mal cuando alcanza el maíz
el chacarero siembra maíz, rancho y maizal, en todas partes igual, wasi-yki
chakra ima, rancho y maizal, casa e milharal, cheroga capiimí jha avati tÎ.
Milpa y elote, mazorca tierna, choclo, jojoto, maíz. El conuquero suele volver
al anochecer machete y perro, tiene el sembrío en el cerro, planta malanga,
mandioca, maíz. Los americanos comemos maíz, menos mal cuando alcanza
el maíz,
hasta para maíz reventado, cotufas, rositas, pochoclo, máis frito, avatí pororó.
Maíz y maíz y maíz y maíz
Yo saqué mi máis al sol
pensando que no lloviera
y me cogió el aguacero
con todo el máis afuera.
Entonces arepas, cachapas, hayacas, maíz, tamales, maíz,
mürque, polenta, pullquin, mbatí-pê, maíz, mazamorra,
maíz, locro, maíz, humitas en chala, maíz,
atole chuco salvadoreño, huajcha, locro santiagueño.

Ha venido el cura puyando al demonio con la picana del matrimonio,
rejuntados, enranchados, empatados
serán regularizados.
Les echa el responso
si tienen anillo les pone el anillo,
dame aquí esos reales, yo tengo sencillo,
medios y cuartillos son del monaguillo,
deja unos churupos para el sacristán.
Y aserrín aserrán
los maderos de San Juan
piden pan, no les dan,
piden queso, y les dan hueso
y les tuercen el pescuezo.
Pero el casorio pide jolgorio,
caña y chamamé en Itá-Ibaté,
pulque y tequila en Coahuila, carnavalito en Jujuy
En Huancayo marinera
joropo y cocuy en el Yaracuy, y en Guanare y en Petare
y en el Yare y en Ocumare del Tuy.
Para hacer un hijo no hace falta el cura
se cumplen los meses, nace la criatura,
nace el carajito, nace la chancleta,
se prende a la teta. El padre se rasca para celebrar
o para olvidar.
Compaire y Comaire vierten al rorro agua de socorro,
o habiendo parroquia lo sacan de pila.

Miran los conjuros del agua y la sal
para que el muchacho no muera bagual,
queda cristianado
salvado y bendito y santificado
hasta los calores
cuando se muera
deshidratado
Ayayayayayayayayta
pobrecita mi guagüita
ya se ha ido el angelito
parece que oigo su llantito.
Mi pollito salió a la calle
y a Dios le pido que nadie lo halle
que nadie lo halle
que nadie lo halle
ayayayayayayayta
pobrecita mi guagüita.
Por las ánimas benditas
que están en el purgatorio
aquí está la vela
del mampulorio,
aquí está la botella
del mampulorio
aquí está el cigarro
del mampulorio
ayayayayayayayta
pobrecita mi guagüita
ya está en el cielo mi santito
parece que oigo su llantito.
Bis a cabaca
del mampulorio
aquí está el guindado
del mampulorio
aquí está el rebenque
del mampulorio

aquí está el litriao
del mampulorio
mi pollito salió a la calle
y a Dios le pido que nadie lo halle
que nadie lo halle
que nadie lo halle
ayayayayayayayta
pobrecita mi guagüita
ya está en el cielo mi santito
parece que oigo su llantito.
Aquí está el aguardiente
del mampulorio
el aguardiente para el velorio del angelito
canto y tambor
guitarra, bombo y charango
para que el chango
vuelva a la tierra maternal
entre parranda y funeral.

A fuerza de pagar la tranquera con la pradera
y la atarraya con la playa
fueron de mal en peor
estos paisitos pobres de América Citerior
donde cada vergatario lleva la reserva de agua
en la jiba presidencial
o en la ventosa empresarial
por si acaso la taba resulta culera
la mano viene fulera
y se altera el odio constitucional.

Dos por tres se forma la sampablera
los banderizos sacan la bandera
la poblada los sigue
fiera
desatada
brutal
apedrean faroles asaltan colmados
mientras acuden los abnegados
conservadores de la moral.

Hasta la epifanía de la metralleta
saquean la leche Nido las alpargatas el charquì el patay los jitomates
los fósforos las velas el querosén el whisky y el ron
los chiles las sardinas las champurradas las papas la cachaça la fariña los porotos
el singani las huevas de iguana el salón de chivo el miche los jojotos
las panelas la chancaca el papelón.

Tal vez les dé igual
comprar o saquear.
Jamás alcanza para todos
mande Burgomaestre mande Senescal.

Almita bendita líbranos del mal.
Considerando
que la papilla es la maravilla
de nuestro cuerpo en capilla
que la pureza es el puré
que tripas llevan corazón
que desayuno almuerzo y cena
son la libertad
los tres golpes de cada día
la suculenta verdad
y el sueño de la Hispanidad.

Considerando que los españoles de acá
papá
no somos tan españoles
pero abundamos más que allá
por eso el pan nos toca a menos
y el hambre a más.

Días había días no había
pero así hemos pasado la vida.

Y considerando
que el pentágono es un polígono
señor concejal
señor patatín mercante
señor yanquifante
no lo confunda con el pentotal
no lo revuelva con los poliedros
y no me lo tome a mal
porque yo soy maestro normal
rural.

Considerando otrosí
que la danse vient de la panse

Escriba sentado
poeta becado.
Considerando que más vale morir envuelto
en un asado de tira
que en la bandera gingival
más vale sueldo de universidad que pobreza
de solemnidad
más vale ser ejecutivo que ejecutado
y más vale
masticar que vomitar
democroar que ajusticiar
dictatorear que agonizar
confesar mejor que ser amoratado
y pelechar mejor que patalear
SE DECRETA ESTE BANDO MUNICIPAL:

no hay suerte para el criollo
andamos pisando la guasca
andamos mal
nos vamos quedando solos compadre
nos van a fregar.
Hay que buscarle otra pata a la sota
para capear el chaparrón
no vayas a Colombia valezón
miles de niños al año mueren
por desnutrición
y el hambre mata más que la revolución.
No vayas al Brasil vos no sabés el portugués
allá se mueren de hambre igual
mande Burgomaestre mande Senescal.

Hay que buscarle otra pata a la sota
hay que desensillar
remezclar la baraja
y esperar
guardar las ganas como perfume caro
y ayunar
no hay tiento que no se corte ni plazo
que no se acabe
y éste se va a acabar
pero lo van a prorrogar
América se muere de hambre porque sí
y hay que disimular
hay que ser progresistas y confraternizar
en Santa Cruz de la Sierra
lo mismo que en Tonosí
lo mismo que en Copiapó
y en Polanco del Yi
lo mismo que en Chajarí
lo mismo que en Paysandú
lo mismo que en Tuyutí
lo mismo que en Piauí
lo mismo que en Arequipa
lo mismo que en Manabí
lo mismo que en Choluteca
lo mismo que en Guasdalito
y lo mismo que en Cautín
lo mismo que en Sonsonate
y lo mismo que en Holguín
y en Cuernavaca y en Estelí y en Alajuela y en Gonaïves y en Chiquimula y
en Pocrí
y en las Guayanas y en las Antillas y en Manatí
y en Montería y en Dulce Nombre y en Guatimí
y en Puerto España Puerto Príncipe y en Ocho Ríos
y en San Francisco de Marcorís.

Entre tanto
la vieja embajadora
protectora
benefactora de la humanidad
o de la humedad
esa vieja morisqueta con su lacito violeta
y su dialecto y su cantaleta
de la alta sociedad
ha bendecido la libertad.

Por eso ya son libres los paisitos
blanquitos
apanucados
arruinados
inundados
ocupados
torturados, fusilados
por sus propios paniaguados
los paisitos contemporáneos de sus antepasados
y los paisitos mulatos pacatos
y los paisitos aindiados
acoquinados ninguneados
basureados
los paisitos filmados perifoneados
fotografiados impresos televisados
troquelados
encuadernados
en la cultura occidental
una comadrona
un caporal
un piragüero
una empanadera
un colegial
un chichero una mesonera un tigrero
un nutriador y un obrero industrial.

Guyanés
te soltó el inglés
ya no le servías
pero el mendrugo que comías es el mendrugo que comés
Brasilero brasileiro te oí cantar
sapato custa dinheiro
dinheiro custa ganhar
Uruguayo partido por el rayo
Argentino sin destino ni carne ni vino
Paraguayo fundador
ojalá quisiera Tupä
librarte de Aña
Boliviano

Chileno corrido montañés de mar
no te gobierna Toqui ni cetro ni voz popular
sangre y hambre no más
Peruano imperial
waqcha peruano
pobre peruano
Ecuatoriano saqueado en el mar
saqueado en la costa en la sierra
en el fuego y el hielo de tu paralelo
Colombiano la violencia es tu herencia
de por vida
y no te sobra la paciencia
Venezolano la arepa está cuadrada
no le vemos el queso a la tostada
tu crudo tu hierro tu bolívar se van
y no volverán
Mexicano soberano
azteca de sangre real
mecapalero

un campesino ciego una mujer preñada
un gamonal
un esquilador un pescador una cocinera
un buscador de oro
un mensual
un hachero del quebrachal
un barbero una niñera un leproso un peón municipal
un contratista un pajarero
un usurero financista banquero
un dueño de país
familia tradicional
hacendado cosechero
caña banano café
vaca con su ternero al pie

CANTO ÉPICO
A los paisitos prietos los dulces de guayaba
a los paisitos blancos los de melocotón
Estos son los valientes que vencieron a España
los bravos defensores de la Constitución.

FIN DEL CANTO ÉPICO

Pueblo y poetas de América
se cumplió la predicción:

“Los hermanos sean unidos
porque esa es la ley primera:
tengan unión verdadera
en cualquier tiempo que sea
porque si entre ellos se pelean
los devoran los de ajuera."




Juan Antonio Vasco

Caracas 1959
Montevideo 1966
Buenos Aires 1983/1984

jueves, 5 de enero de 2012

jaime huenún y su poesía




MALOCAS

Así vinieron ellos, con hachas y cuchillas,
derribando solares, púlpitos y alcobas.
¿Habrá visto, Usía, las púberes mancebas
aullando sobre el lomo de los indianos lóbregos?
Sus nombres: Huichapán, el puma come perros,
Pafián, el venenoso, Troquián, el matancero.
Cómo olvidar sus rostros aquí en las chicherías
si aún vienen huyendo, huyendo por los ríos.
Bramando en los degüellos, azotando los llanos,
cortando con sus lanzas la gris zarza mojada.
Heridos balbucean la idioma de la muerte,
nombrando sus linajes bajo el cielo del sud.
Tú eres Paichil, el lobo, sobrino de los brujos,
hermano de Naipil, la culebra de monte.
Tú eres Nahuel, el tigre, y hueles a cautiva,
a pecho de cristiana llorando junto al fuego.
Cómo olvidarlos, oye, si en cada boca muerta
escucho las injurias de aquellos pendencieros.
Robáronme el azúcar, un chal, tabaco negro,
alforjas, candelabros y un rosario español.
Por eso aquí les traigo las hijas de la noche
para que al fin entibien sus catres de ciprés.
Nos dicen animales: yo soy lobo toruno
y mis cachos relumbran cada vez que aparezco.
Sobre el agua verdosa estoy hecho un encanto
y te tomo mi niña hasta hacerte reír.
Estoy hecho un encanto y doy miedo al trampero
que camina bordeando los ríos de la luz.
¡Aléjate! -le grito- qué mi ojo tuerto arde
y quema mi mirada tu torvo corazón.
Navego, sí, navego, por tu triste cabeza,
cuando llueve en los montes sin pausa y sin amor.
Aquestos son los hijos de su propia ignorancia,
idólatras del aire donde vive la nada;
nos dicen ver a diario lo que nunca veremos,
por eso, antes del alba, alzados morirán.
¿Contemplaste tu cráneo, Zorro Azul, en el río,
la cabeza del Cóndor en mi estaca de luma?
¿Me soñaste, acaso, ayuntar tus hermanas,
las feroces infieles de esta tierra final?
No fue, hijo, que viéramos sus muertes miserables,
ya secos y avarientos en la su extremaunción,
contando sus doblones, leyendo la vulgata,
amarillos de oro, de humedad y dolor.
Sólo vimos despiertos lo que en sueños veían
y olvidaban temprano para no enloquecer:
hambrientas alimañas mordisqueando en los bosques
pellejos castellanos hediendo bajo el sol.
Traduce a su merced los niños del demonio
bailando entre las nubes la sajuria del mal.
Traduce, comisario, ese veneno alado
que emana de los sueños de esta gente falaz.


HALCONERO


Si cada forastero se detiene
en la sombra del árbol sobre el agua,
yo me detengo en la lámpara de aceite,
en el pan mojado por la niebla
y en la alta ventana de la niña
que juega con su anillo en las alcobas.
Yo soy el hombre del bosque, el halconero
nocturno, embozado, cabizbajo
que olfatea al venado y a la luna
y se embriaga en los muelles de madera.
Veo el salto de los peces en las islas
que han nacido de los ahogados,
y es un fulgor de muerte que me alegra,
un cruel destello de oro en el silencio.
Los rapaces han comido de mi oreja,
de mis manos y de mi memoria;
hambrientos de sí mismos, ya no vuelan
si no sacian su apetito en mi carne.
Los boteros que ya pasan por el río
me cancelan el peaje entre las sombras:
sal marina, alcohol, tabaco de hojas,
mujeres de ordinaria contextura.
Aquí veo amanecer la luz del río
y a las aves que cantando se marchitan.
Aquí vengo a navegar por la locura
donde todos los demonios se reúnen.
Veo lejos la cara de mi padre
escuchando al sacerdote envuelto en pieles
y los libros donde escribe el polvo
el destino de los cuerpos luminosos.
Ebrio palpo el pelaje de tigrillos
que me acechan la sangre y la simiente,
animales que extraviados me padecen
y olisquean mi mirada en los reflejos.
Yo soy el hombre del monte, el pajarero
que desgarra con sus águilas el campo,
el que habla sólo con las uñas
y los picos de sus aves asesinas.



UMAUTULÍ

Evaristo Huaique yace en la cuneta del camino. Borracho desde Osorno, dormita largo y ancho entre los pastos y la fría neblina de noviembre.
La manta de castilla de su padre lo protege de los vientos veleidosos; el cuchillo de monte en la cintura, aleja a los brujos y a los duendes del sueño y del camino.
Duerme Huaique bajo el cielo de la noche de San Juan. Duerme y habla en pendenciero castellano a los viejos animales de la sangre y del espíritu.

No hubo muerte, padre nuestro, no
hubo sangre, no
hubo peuco picoteándome los ojos,
ni un cuchillo brillándose en la noche, ni una
piedra marcándome la frente.
Un caballo hundiéndose en el agua
me
nadaba los sueños
hasta el alba
y un cernícalo de aire y de oro
anidaba en mi cabeza
y en mi luz.
No hubo herida, no hubo hambre, sí silencio
en mi mano y en mi oreja izquierda, sí
mariposa roja de la tierra
negra y roja de los campos de San Juan.
Otros muertos ví en las ramas de los árboles
y en el vuelo
de los peces de laguna
y en la flor de topa topa
las abejas
se comían a una muerta dando a luz.
Esto vide, padre nuestro, no
mi muerte,
pues los sueños no son para morir.
Esto vide en los montes
de otra tierra
donde nace y muere el sol
que alumbra al sol.






Umautulí: él está en el centro de su sueño.


Los poemas aquí seleccionados pertenecen al libro inédito Reducciones


de Jaime Luis Huenún nació en Valdivia, Chile, en 1967.

Ha publicado Ceremonias (Editorial Universidad de Santiago, 1999), Puerto Trakl (Lom Ediciones, 2001), La memoria iluminada: poesía mapuche contemporánea (Centro Editor de la Diputación de Málaga, 2007), entre otros libros. Premio nacional de poesía “Pablo Neruda” 2003 y ganador de la Beca Guggenheim 2005. Parte de su poesía ha sido incluida en una veintena de antologías de poesía mapuche, chilena y latinoamericana y traducida al inglés, francés, catalán, italiano, portugués, holandés, entre otros idiomas. .

el poeta joaquín valenzuela





pasan saludan con la mano
somos nosotros saludando trenes
esta zona tiene desniveles
el verde natural es de la liebre
cortejo de ortigas ah te arrulla
el vaivén del junco los plumeros
espiga espiga una poco y llega
más que charco y menos que laguna
los colmenares las reinas el rey blanco
de tules frigoríficos tensores
en los alambres otra que gorriones
tordos es poco cardenal caranchos



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luz obligada: un foco
cuelga pelado de orgullo


en amarillo esmalta la olla
y el peso bran metal donde
naranjas de buena cría arden
en su propia chaucha de vainillas y

hacen bulla embullen en gorjeo
la plena lava del azúcar


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ida/vuelta II festival en la escuela


tigre. 18/09/11

bajos de temer
de tener que bajar la pata y arrastrar
juncos quejidos

orquídea caída que enfloreció un
día una corriente

palos del paraná que bogan patinosos
podridos palos pelados por las
piedras los peces

mujeres que navegan
sirenas caminantes les brillan
las escamas en los ojos

reflejo de ser un sol en tantos ojos piojos
ahora están las garzas tejiendo un
arroyo en mimbre crudo
un moisés
un sueño

aguas todas mías
sabor de la costumbre
aguas extremas platos de
comida qué te gusta más
dulce o salado

bajos de la desembocadura
boca de fruta el río en río
hermanos dedos mansos

cielos de tan verdes su altura de
naranjo doble ven? ah... lianas
lianas de glicina!

mujer que trepa a campanadas sauces casuarinas

estos frutos ruedan
en flota llegan a manos de alguien
sentado
en el borde del concreto: sabrá
qué ha de preguntarse

el membrillo tiene años diluvianos
historias de cuando el ciervo y el
caraguatá / márgenes como de
todas las hojas de las carpetas del mundo

el membrillar se abre
sale un perfume a barcos de semillas

flores / alta entraña a la vista
líquen
líquen de mí

qué será esta mañana después de los botes
en la escuela
el alumno padre tutores encargados de las
cocineras qué será
saber que juegan a empujar vapor de zanahoria
guisos en pasillo un barro amable
abre las puertas
una campana de barro brilla



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tuyúes.19/09/11

sol de los salados
te endulzaron el brillo y de cuchillos
los peces en el lomo se te volvió
el cuero piel de sapos

quita tus cortinas guías
ramitas tamariscos roja de
engaño las verdaderas lianas
eran madreselvas sin ánimo
de abrirse camino

otra forma de ser la de la arena
un carácter de oro del tostado
una falta de aleación con
este hierro en plomo que lava
un ruido siempre a ola

la muda impenetrable
la de altos verdes viva
la señora rivera de murciélagos -los que
pican cascarudos al nado tarde cuando de a
una las luces encienden muelles
como terrazas de raíces

baja un silencio de las palmas
se abre en silencios dedos hijos

sagitarias no se duerme! no se duerme!
pareciera una noche un té llovido
para una reina en el exilio del agua




de joaquín Valenzuela, poeta, artista visual, actor, argentino

miércoles, 4 de enero de 2012

"un pájaro se puede detener" del poeta hugo padeletti





UN PÁJARO SE PUEDE DETENER

en la punta de un árbol y abarcar
la inmensidad del cielo. Yo también,
sentado frente al muro,

me detengo en la punta
del álamo y contemplo
la inmensidad. La surcan pensamientos

involuntarios. ¡Cuántas nubes
fugaces, cuántas aves
sucesivas!

Y las dejo pasar... y son tragadas
por este espacio inmenso
que soy yo:

sereno, transparente, luminoso
¿quién soy
Yo?




de Hugo Padeletti, poeta argentino

de su libro "La hermita", en la antología "El andariego" poemas 1944-1980, Bs.As. Fondo de Cultura Económica, 2007

sábado, 31 de diciembre de 2011

poesía de miguel ángel soler



Sin título

Lasciate ogni speranza oh voi qu’entrate.
DANTE ALIGHIERI



Calla la arena su voz
de espartillo y acepta sumisa el latigazo
del surco y de la huella.

Llora el urutau
cuando la tristeza apuñala la tarde
y es hora del recogimiento.

Gime el agua de la surgente
y baja rumbo al estero.
Así urgente la vida avanza
por el largo desaguadero.

Las cruces se amontonan
a la vera del camino. Es mejor
quedarse en casa, ya se han muerto
todos los Mesías.

Polvo, monte, jataity y estero.
Todo se repite hasta el cansancio
como en un calidoscopio. Sólo el ojo
iluso se deja engañar por los viros.





Guasu api

A Elvio Romero, i. m.



La flor del asesino
se imprime en la arena.
El norte calcinante
y la sangre que vierte
por entre labios roturados,
le restriñen su simpleza.
El monte retiene
en su estrebe y en su flama,
la última palabra.





de Miguel Ángel Soler (heterónimo), paraguayo y residente argentino

de su libro "Cuaderno del largo derramadero", 1995-2005