miércoles, 8 de septiembre de 2010

arnaldo calveyra, el hombre y el jardín y su estrella...









El hombre avecindado por su estrella,
hombre en connivencia con su estrella antigua.

Hombre y jardín.

Siempre volviendo a lo mismo de esas flores, a una pared tocada por el sol de anochecer.

A lo mismo de espejo.

Al hombre ya no joven convocado por su estrella, perseguido por un gesto moribundo del jardín, hombre una vez más invitado a ocupar su órbita en el cielo de la casa.

Sin más nombrar que esa estrella.



poesía reunida, adriana hidalgo editora, 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario