"El pensamiento claro no nos basta, nos da un mundo usado hasta el agotamiento. Lo que es claro es lo que nos es inmediatamente accesible, pero lo inmediatamente accesible es la simple apariencia de la vida." antonin artaud.

lunes, 21 de enero de 2013

miércoles, 16 de enero de 2013

todos qom, escribe eugenia cabral







TODOS QOM

El sueño me pesa como una moneda sobre los ojos, estoy dormido y la Luna debe ser esa moneda que ha venido a pagarme con plata la vida que me acaban de quitar. El pájaro qom duerme a mi lado con su retacito de bandera en el pico. A mi pájaro y a mí nos gustaba dormir al sereno en las noches de verano y ahora es verano, por eso debe ser que el pajarito y yo nos hemos dormido al sereno. Y estamos solos, ahora estamos solos, hace un rato estábamos con nuestros papás y mamás y hermanos, todos qom, aquí, en Formosa. Tenemos que estar así de juntos para que no nos despojen de las tierras ni nos maten.
A mi pájaro y a mí no nos gusta que nos maten, por eso dormimos juntos bajo la Luna. Y el tipo ese que me ha golpeado el cráneo y la cara cree que nos ha matado pero estamos aquí, durmiendo bajo la Luna.
-¡Imer! ¡Imer! Haceme un lugarcito a tu lado.
-Escuchá, pajarito, es Juan Daniel, a él también han creído que lo mataban.
-Vamos a dormir todos juntos, Imer. Ya van a venir Sixto, Roberto, Lila, Celestina…
-Todos qom, todos juntos.
-Imer, ¿escuchás a esa mujer que llora, allá lejos?
-No llora, reclama, implora. Ella quiere cubrir con tierra los restos de su hermano, darle sepultura digna.
-Su hermano está como nosotros, con la muerte al aire todavía, ¿no, Imer?
-El que llora es mi pájaro, porque lo trataron de separar de mí, pero ya volverá a volar. Él solito se va a desprender de mi piel y volverá a volar.
-Imer, la que grita es una mujer que también anda con un pájaro.
Juan Daniel había escuchado la voz arcaica de Antígona, “el dolor y la rabia de Antígona por todos los rincones de América”, como dice Gustavo Restrepo.
Sixto, Roberto, Lila y Celestina se van acercando desde sus respectivos sueños para unirse a Imer y Juan Daniel. Ahora yacen todos juntos, derramando flores de sangre como rojas flores de ceibo sobre la tierra.
Todos tobas, todos pilagás, como cuerpos sin identidad, como cuerpos sin nombre ni rostro.
Todos mapuches, todos kollas, como almas despiertas en cuerpos dormidos.
Todos ranqueles, todos piaroas, durmiendo con sus muertes de ojos abiertos.
Todos wayúus, todos tupíes, sin un puñado de tierra ni para echarlo sobre sus cadáveres.
Todos charrúas, todos guaraníes, todos Timoteo Francia, el filósofo qom devastado por la tuberculosis en 2008.
Poco a poco la Luna va dividiendo sus rayos de plata en monedas, para cubrir los párpados de los difuntos igual que hacían los antiguos griegos. Con esa moneda, el alma le pagaría a un barquero que los transportaría al más allá. Y la Luna quiere que estos hermanos qom suban a la canoa y naveguen a contracorriente, Bermejo arriba, o Paraná abajo, ellos sabrán, pero que naveguen. Y troquela muchas monedas de plata porque vienen llegando de todas las selvas, de todos los Andes, de todas las llanuras.
-Todos son flores de sangre con ojos de plata, dice la Luna.
Pero son tantos los hijos de las etnias americanas despojados de sus tierras y sus vidas que, al final, la Luna se ve obligada a quitarse sus propios ojos plateados y convertirlos en monedas para poder dejarlas sobre los párpados cerrados. Durante la noche larga repartió monedas de plata, hasta un ratito antes del amanecer, cuando se cubrió las órbitas oculares con una cinta blanca de nubes, como si fuera la imagen de la Justicia.


Relato incluido en su libro aún inédito "La flor nacional".

Eugenia Cabral, Córdoba.

poemas de la escuela de la poeta inés manzano







Sin tenerla

El ilford satinado no escapa a su congoja

Bruscamente
se ha salido de foco

Ya no sigue aferrado a la maestra
ni a la forma instintiva
en que ella
le cubre la cabeza con las manos

Diciembre
y su pecho es un ahogo de tristeza

Mi padre es ese nene

Huérfano de mi madre
se ha salido de foco

Bruscamente
se arranca el delantal

y se arranca

el aire que respira





Brian

Quisiera devorarme
este pan de los libros
y olvidarme el delantal
arrugado en un pupitre

ya que no tengo

el pan de tu ternura

ni arrugas en la frente
que me indiquen

lo que debo olvidar





 Laila

Por favor no me mires
mientras yo me destrozo
la cabeza

o sí

mirame

llevame de la mano
a la terraza
para que yo me tire

       aquí están mis hermanas con
las muñecas rotas y las muñecas
rotas             

miralas
miralas

ah    y no me retes
si me olvido
el cuaderno
en la mochila

todo está en mi memoria

no te aflijas




Alejandro

Mi piel puede quebrarse como la tiza blanca
la merienda se astilla sin llegar a los huesos
la espalda no me alcanza
cuando cargo conmigo y las carpetas


los médicos afirman
que yo no tengo nada
y mi mamá
que ella sabe
lo que más me conviene


pero yo    sé

yo            que en 3º me canso de leer

yo sé       
                mi  ma  má  no  me  a  ma






Manual

Debe haber un error

los cardenales no son pájaros

y el cinturón
no sostiene la ropa

sostiene la mano que castiga

Debe haber un error




Escuelita de La higuera
         
Padrecito
miranos

no tenemos manera
de trepar a los árboles
de arrancar
leche dulce a la higuera

los palotes
apalean la carne
no nos salen las cuentas
sin los dedos

no podemos
atajar la pelota ni las penas
sostener el manubrio    las palabras

hasta el puente
de Martín Pescador
se nos cae de la infancia

borramos la desdicha
con los codos

¿Cómo hacemos la ronda?

Cómo haremos
con tus manos ahogadas en el río de tinta derramada

Tus muñones golpean gravemente los sueños

Ay Padrecito    al menos
no dejes de mirarnos

no nos dejes




 En el asombro

No era aún la estación de la sangre

Nosotros
no debimos saberlo
en el asombro del recreo

pero ellas tomadas de la mano
dibujaban
dolorosos rubíes por sus piernas

un camino de joyas
desprendido
del fruto lastimado

No debimos saberlo en el recreo


Todavía no es la estación de la sangre
y ya estamos perdidas en un bosque

Mamá        cómo decirte
que este animal que nos descorazona
es el mismo que enreda
tu corazón a un yugo
cada noche

y que en nosotras un día y otro
día y otro día
horada un desfiladero que nos duele
para ocultar su filo

Aunque no sea la estación de la sangre
él la hace restallar
en las paredes de los muslos

Mamá        cómo decirte
tu amor nos amordaza

La trampa está en sus besos
que bajan de la frente
desde el ombligo    bajan
y enhebran una hilera
de cristalitos rojos
ahogados en veneno
detrás de su saliva

Mamá       un padre
cazador
nos acorrala

y somos

animalitos ciegos

sangrando en el recreo
                                                                                              
    



     Para que este cuerpo baile

           Imperceptible el pie
                y abandonado
           en los bordes del aire
                y a su suerte
           todo el cuerpo lo sigue
                sin que sepa
           a cuántos lapicitos
                de dolores
           va a sacarles la punta
                antes
           de que este cuerpo baile
                una vez más






“y desamordazarte y regresarte”
                                                                                                     Miguel Hernández



Arrodillada
sobre agujero cruel
que se me traga
las voces de las hijas
las preguntas
que a sus trenzas atábamos
cuando todo era niebla

Aferrada
a la rama más débil
a su voz que me deja
al tapiz de esa música
que cunde bajo tierra
y fulgura
y me vence

Reposo
en la brizna sagrada de sus sueños
en mi abrazo celeste que rodea
su cabeza estallada

en lo que pierdo

Yo guardaba
las cosas que decía
la hilera de sus pasos
su caricia de avena
entre los utensilios

por las dudas

Respiraba
del ritmo de su pecho

Alguna vez
tirados en el pasto tuvimos todo el tiempo

Ahora sólo tengo
la argamasa que cede a sus latidos
tres temblores gemelos
y una camisa hueca
que humedezco de lágrimas
en un confín del mundo
enmudecido
Déjenme recostada en su costado
                besarle los fragmentos

                                                               No hay ternura como ésta
                                                               que resista
                                                               los embates brutales de tal pena

                                                               Desangelada muerte
                                                               que se lleva a mi Carlos  

Quiero oír el silencio

Más allá
del rumor de su sangre que me hiere
no queda más que viento                        



                                                                               
                                                                                                             a Carlos Fuentealba
                                                                                                                y a la mujer que lo amaba







de la serie de la escuela, de su libro "Si es puñal que me mate", 2012

Inés Manzano (C.A.B.A.), poeta, creadora y coordinadora del ciclo de lecturas "Interiores", en el cual invita poetas de las distintas provincias de nuestro país. 

lunes, 14 de enero de 2013



                                                                  beata bieniak





Cuentos
para fran

Relatos para que los chicos lean a los grandes



EL ELEFANTE QUE SOÑABA CON VOLAR


Un elefante muy grande
se subió a un tejado
porque quería volar,
pero la gente llamó a los bomberos
y todos los vecinos se reunieron
para convencerlo de que ¡él no podía volar!.

El padre de Fran,
que  era experto en construcciones
subió al tejado
para explicarle al enorme elefante
que todo podía derrumbarse
si él continuaba allí arriba…

Pero el elefante estaba triste
y decía que él quería volar como los pájaros.

Entonces Fran,
que era un niño muy sabio y hermoso,
comenzó a hablar con él
y le brindó una solución a su problema.

El elefante esperó un instante
hasta que pasó una bandada de pájaros
que viajaba hacia California.
Y cada pájaro lo fue tomando por las orejas,
por la trompa, por los colmillos, por la cola…

Y se lo llevaron volando con ellos…

¡El elefante pudo concretar su sueño de volar
gracias a Fran!





EL SAPO Y LA TORTUGA

Un sapo pequeño,
con manchas amarillas, negras y doradas
tenía muchísimo sueño.

Justamente pasaba por allí una tortuga,
y como ella se movía tan lentamente,
el sapito pensó
que si se acostaba sobre su caparazón
podría dormir muy cómodo.

Así lo hizo.
Y durante mucho tiempo
solamente dormía,
soñaba
y comía lo que alcanzaba desde el camino,
sin bajarse ni un instante de la tortuga.

Cada día despertaba en un lugar diferente.
Una vez en un desierto.
Y otra en un bosque
donde cantaban muchos grillos.

Pero luego de unas semanas de andar
se encontró en una ciudad,
donde los automóviles pasaban a toda velocidad.

Y con tanto tráfico, la tortuga tropezó
¡y el sapo voló por el aire!.

Entonces se encontró muy solo
en un sitio
donde la gente hablaba un idioma rarísimo.
Es que habían llegado a Inglaterra
y todos hablaban inglés.

Pero el sapito encontró a un niño llamado Fran
y le contó su historia.
Fran sabía muchas cosas aprendidas de su abuelo
y le preparó al sapo una instalación electrónica especial.

Le puso cables en la cabeza
y entonces el sapito empezó a decir:
“How are you?”.
¡Ya podía hablar inglés perfectamente!.

Así Fran ayudó al sapo,
que rápidamente consiguió trabajo en Inglaterra.

Mientras tanto, la tortuga 
se ha ido a París
para hacer un tratamiento de belleza
y todavía no ha regresado…


                                beata bieniak





EL HIPOPÓTAMO Y LA JIRAFA

Un hipopótamo
iba paseando con su mamá
y de pronto se perdió en la gran selva de África.
Su mamá estaba muy preocupada
y comenzó a preguntar
a todos los que encontraba en el camino. 

El León,
que es el Rey de la Selva,
dijo que no lo había visto.

La serpiente,
muy atareada
probando su vestido para la primavera,
ni siquiera le contestó.

La cebra estaba tan rayada
que jamás vería un animal redondo como un hipopótamo.
   
Entonces Fran le contó a su madre este gran problema.
Y su mamá le aconsejó que fuera a  visitar a la jirafa,
que es un animal con un cuello muuuuuy largo…

Y Fran le pidió que mirara desde arriba
por toda la selva
y por todo el mundo
para ver si hallaba al pequeño hipopótamo.

Y la jirafa lo encontró
jugando a los naipes
y comiendo paella
en la casa de una familia de Valencia.




LA ARAÑA rockanrolera

Una araña
muy divertida
decidió hacer una fiesta.
Invitó al mejor conjunto de rock del barrio
y contrató a unos toros que bailaban sobre una sombrilla.

También llamó a las mariposas de la ciudad
que le pondrían color a su fiesta.

Pero luego de revisar su agenda y la lista de invitados
supo que sus amigos… ¡ya no vivían en el vecindario!.

Las abejas se habían mudado el mes pasado,
buscando una tierra con más flores.
La hormiga Carolina era top model
y ahora vivía en Estados Unidos.
La cigarra fue contratada para cantar en Italia.
El gusano y su familia de gusanitos,
se habían trasladado a Portugal,
después de comer todos los árboles de la zona.

Y la araña, que quería divertirse con sus amigos,
estaba muy triste…
llorando a mares porque todos estaban tan lejos
y nadie podría asistir a la fiesta.

Entonces Fran llamó a su tía
experta en informática.
Ella instaló una computadora de última tecnología
con una web cam
y la araña pudo chatear con todos sus amigos.
Pusieron música y bailaron toda la noche.

Así, la araña pudo conversar y divertirse.
Y además conoció a un caracol
que viajaba por el mundo con su casa a cuestas.
El caracol le propuso casamiento.

Ahora ya tienen cinco hijos y viven en Brasil…




EL COCODRILO y la cigueña

Un cocodrilo
tenía un dolor de muelas insoportable.
Un dolor de muchos años
que le había cambiado el carácter.
Se había distanciado de toda su familia
y ya nadie iba a visitarlo
porque decían que era muy malhumorado.

Entonces fue a ver a la cigüeña dentista,
que tiene un pico muy largo
y con él arregla los dientes
de todos los animales del vecindario.

Pero la cigüeña tenía mucho miedo
porque si le arreglaba las muelas al cocodrilo,
éste podría cerrar de repente su enorme boca
y se la tragaría entera, con patas, plumas y pico.

La cigüeña no sabía cómo mantener
la bocaza del cocodrilo completamente abierta
para poder hacer su trabajo de dentista.

Su asistente odontólogo,
el pájaro carpintero,
probó de taparle la nariz al cocodrilo
para que respirara por la boca y no la cerrara.
Pero él estaba tan dolorido
que apenas si podía respirar…

Entonces Fran,
que llegaba de pasear por el mar,
pasó por un negocio y alquiló una película muy graciosa
para que el cocodrilo la mirara en su TV.

Como la película tenía mucho humor
el cocodrilo se reía a carcajadas todo el tiempo.

Así, la cigüeña
pudo arreglarle toda la dentadura con su pico
y el cocodrilo ni se dio cuenta.

Y después toda la familia del cocodrilo
volvió a visitarlo.
Y estaban muy felices mirando la tele
y bebiendo horchatas…



LA LEONA Y LOS TOPOS


Había una vez una leoncita muy bella
que vivía en la selva.
Pero ésta era una selva moderna,
en la que había muchas tiendas, heladerías y comercios.
Y habían construido una autopista
porque allí circulaba una gran cantidad de tráfico.

Un día
la leona se fue a trabajar
y cuando quería regresar a su casa
había tal congestión de tránsito
que le era imposible llegar con el coche.

Ya estaba anocheciendo
cuando Fran volvía del aeropuerto,
donde había ido a buscar a su bisabuela alemana.  
Y encontró a la leoncita muy preocupada,
atascada en la autopista.
No podía llegar a su casa
y sus hijitos no tendrían quien les preparara la cena.

Entonces Fran habló con sus amigos los topos,
que son muy buenos excavadores,
pues ellos construyen sus madrigueras subterráneas.

Y los topos cavaron
por debajo de la tierra hasta la casa de la leoncita.
Después ella se introdujo en el túnel
¡y llegó a tiempo
para atender a sus cachorros!.

El túnel quedó tan bien construido
que la leoncita lo utiliza
cuando el tránsito está complicado.
Además, los topos siempre van de visita
para jugar con los leoncitos.

Y los cuidan mientras ella está trabajando.



                              gregory colbert





LOS GATOS DE LAS ISLAS BALEARES



En la isla de Mallorca
había una gran familia de gatos.
Eran todos diferentes:
negros, blancos,
amarillos, grises, marrones,
rayados,  manchados,
con colas y sin colas…

En otra isla vecina
vivía una cantidad enorme de perros.
Ellos se sentían muy solos
porque no tenían gatos para divertirse.
Así, las fiestas que organizaban los perros
eran muy tristes
y les faltaba la elegancia de sus amigos los gatos…

El mar estaba de por medio,
Y era muy difícil que los gatos pudieran llegar hasta allí.
¡Todos sabemos que ellos tienen miedo al agua
y no saben nadar!.

Entonces los perros
hablaron al teléfono móvil de Fran
y le contaron esta situación.

Y Fran reunió a todos los gatos de Mallorca.
Como eran tantos,
el gobernador le hizo una tarima
en el edificio más alto de la ciudad
y le instaló altoparlantes
para que pudiera hablar con la comunidad gatuna.

En esa reunión,
los gatos se pusieron de acuerdo
y se amarraron a una larga soga.

Eran kilómetros de gatos
colgados de un hilo,
como un barrilete.

Entonces un canguro tomó
el extremo de la soga…
y con un gran salto
llegó hasta la isla donde estaban los perros.

Y éstos comenzaron a tirar y
¡PAF!
todos los gatos
aterrizaron de golpe en la nueva tierra.
Y ninguno se mojó
ni un poquito.

Desde entonces todas las noches
hay fiestas muy divertidas.
Tanto es así
que los ratones de Islas Canarias
quieren ir hacia allá
y ya están pensando en la forma de viajar…


                                     bogdan zwir





LA HOJA Y EL VIENTO


una hoja brillante y hermosa
quería conocer el mundo.
Estaba muy contenta asida al árbol
junto a sus amigas,
pero ella quería viajar y vivir nuevas aventuras.

Sin embargo, el árbol le decía:
-“No puedes desprenderte de mí
hasta el otoño”...
La hoja sabía
que eso significaba ponerse seca y amarilla
para luego caer en la tierra.

Y ella le pedía al árbol:
-“Déjame libre.
Quiero volar y tener experiencias nuevas
mientras aún sea niña”.

Fran, que estaba jugando en el campo de sus amigos,
escuchó está conversación
y decidió hablar con un molino de viento.
Entonces le pidió que le permitiera
a la hoja desprenderse del árbol
y que la llevara a visitar el planeta.

El molino giró con fuerza
y la hoja se fue muy contenta llevada por el viento.

Conoció países maravillosos.
Paseó por el mar del Norte
y sobrevoló toda una noche el gran desierto del Sahara.
También durmió en las laderas
de las montañas de Sudamérica,
donde la nieve es eterna,
como las culturas indígenas que habitan allí. 

Y muy contenta terminó su viaje en una obra de arte,
pues Fran se hizo tan amigo de ella
que la colocó en un cuadro.

Y la hoja nunca envejeció.
Aún está verde y llena de fuerzas
y cada día le cuenta a Fran algún bello recuerdo
de sus viajes por el planeta…



LOS CONEJOS ASOCIADOS

Un grupo de conejos
que vivía en Bogotá
tenía muchos problemas para conseguir zanahorias.
En ningún mercado de la ciudad
les querían vender ese alimento.
Las zanahorias siempre han sido
el plato preferido de los conejos.

Los pobres tenían sus orejas caídas…
Estaban muy cansados de comer lechuga
y alimento balanceado.

Solo en días de fiesta,
como Navidad o Año Nuevo,
los dueños de los mercados
les regalaban una zanahoria por familia…

Pero Fran se puso en contacto con ellos
y les propuso formar una cooperativa.
Y los conejos le preguntaron qué era eso.
Entonces Fran les explicó
que si todos se ponían de acuerdo
y compraban semillas
podrían plantar sus propias zanahorias
en una parcela de tierra.

Así lo hicieron,
y unos meses más tarde,
los conejos asociados
ya obtenían unas zanahorias grandes y muy sabrosas.

A las zanahorias que sobraban
las cortaban en finos bastoncillos
que enviaban congeladas hacia Singapur.

O las bañaban en caramelo
y las mandaban a Estocolmo.

Y producían tanta cantidad
que podían comer este manjar todo el año
¡y también exportar!.




EL ORNITORRINCO

Un ornitorrinco
recién llegado de Australia
estaba padeciendo un gran conflicto.
Tiene el tamaño de una liebre,
un pico redondeado como el de un pato,
es mamífero,
pone huevos
le gusta estar tanto en el agua como en la tierra,
y se alimenta de insectos y de peces…

Ocurre que muchas sociedades
dividen el mundo en categorías muy estrictas
y no les gustan las cosas distintas.
Por eso, a cada momento,
los otros animales hacían sentir muy mal
al ornitorrinco:

-“Tienes pico y pones huevos…
pero no eres un ave.”
-“Tienes pelo corto y gris…
pero no eres una liebre.”

-“Te mueves en el agua…
pero no eres un pez ”. 

Y así, el ornitorrinco sufría una terrible crisis de identidad.

Fran llegó rápidamente y lo invitó a ir con él.
Fueron a un gimnasio muy moderno
y allí el ornitorrinco
aprendió a correr con mucha velocidad.
En una piscina climatizada practicó natación.

Un día el ornitorrinco fue al lago.
Se lanzó al agua y ya nadaba como un campeón olímpico.
Tanto los patos como los peces
quedaron absolutamente admirados de su habilidad.
Enseguida se hicieron muy amigos
y querían competir con él.

Otro día fue al bosque y corría tan rápido
que todas las liebres estaban maravilladas…

Han pasado los años.
Ahora el ornitorrinco es muy famoso.
Tiene muchas medallas de los Juegos Olímpicos.

En septiembre se compró un auto descapotable,
y lleva a Fran a pasear todos los días…



 LAS LUCIÉRNAGAS GENEROSAS

Ocurrió de pronto.
Cada día los diarios del mundo
informaban acerca de grandes cortes de energía
en distintos países del mundo:
Estados Unidos, Canadá, Italia,
Suiza, Alemania, Estonia,
Y además muchos otros lugares
estaban en riesgo de permanecer sin luz…

Los técnicos más importantes del planeta
se reunieron para estudiar
cómo podrían reparar las centrales energéticas.

Era muy triste saber
que los niños no podían ver televisión,
que los bancos estaban cerrados
pues no tenían computadoras…
y que mucha gente había quedado prisionera
en trenes y subterráneos eléctricos.

Entonces Fran fue a las montañas
y habló con las luciérnagas.
Y todas vinieron volando de noche
hasta las ciudades y los pueblos
e iluminaron tan intensamente,
que de pronto
se hizo el día.

Y las luces potentes
que las luciérnagas llevan en sus cuerpos
fueron conectadas a los generadores de tensión.
Rápidamente
se cargaron las baterías agotadas de todas las usinas.

Así ayudaron a los ingenieros
que estaban reparando los circuitos
para que volviera la energía largamente esperada.

La gente pudo regresar a sus actividades.
Las luciérnagas
se despidieron de Fran
haciendo figuras luminosas en el cielo.

Y al final dibujaron un gran corazón,
que simboliza el amor entre todos los seres vivos,
sean animales o humanos…




EL UNICORNIO Y LAS MARIPOSAS

Dos unicornios
pequeñitos
estaban jugando a las escondidas.
Y de pronto uno de ellos tropezó
¡y se le rompió su cuerno!.

Fue a consultar
a todos los especialistas de la ciudad.
Ellos le sacaron radiografías
y lo mandaron al traumatólogo,
pero nadie podía darle una solución al pobre unicornio
(que obviamente había dejado de ser un “unicornio”).

Un día
algunos amigos le comentaron
que en México había artistas
que, con gran habilidad,
le podían hacer un cuerno nuevo.
Pero todos los aviones estaban completos
porque era temporada alta.
Y el unicornio no podía conseguir asiento en ningún vuelo.

Entonces Fran llamó a las mariposas.
Todos sabemos que las Monarcas
viajan todos los años desde Canadá hacia México.
Además, estas mariposas son hábiles pilotos:
alcanzan velocidades de 97 kilómetros por hora
e incluso pueden volar hacia atrás.

Y unas arañas amigas de Fran,
fabricaron una gran red
para que las mariposas llevaran al unicornio herido
hasta México.

Allí, un escultor famoso
le colocó un hermoso cuerno
decorado con motivos aztecas multicolores.
Entonces, el unicornio
se convirtió en un ser único en el mundo.

Y dedicó el resto de su vida
a dar conferencias internacionales
sobre el arte y la historia universal
de los unicornios.



                      michael sowa





Alicia Poderti es poeta, narradora y ensayista. Doctora en Letras, Doctora en Historia, Investigadora de carrera del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Autora de numerosos libros y artículos de investigación y periodísticos especializados publicados en Argentina, Francia, Australia, España, Suecia, Estados Unidos, Cuba, Perú y México, entre otros países. Todos, sobre temas transdisciplinarios y socio-culturales de la América Andina y rioplatense.

Su labor literaria y académica la hizo merecedora de numerosos galardones provinciales y nacionales; ha sido distinguida con el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes, el Premio de la Academia Argentina de Letras y el Primer Premio de ensayo histórico con jurados de la Academia Nacional de la Historia, entre otros reconocimientos a su fructífera labor intelectual.

Alicia Poderti es también una autora de libros para jóvenes y niños. Cuentos para Fran. Relatos para que los chicos lean a los grandes es un libro inspirado en su hijo. Con llaneza y profundidad inicia el peregrinaje de episodios que vive Fran, un niño que se aventura por los más intrincados caminos de la imaginación.